El
proceso de acreditación en salud que una institución de salud experimenta, se
inicia desde el momento de tomar la decisión de solicitar la evaluación para la
acreditación, hasta la decisión final de la acreditación y su seguimiento.
El
punto de partida del proceso es la evaluación interna, que permite que la alta
gerencia se forme un juicio objetivo de su desempeño y compromiso con el proceso
de mejoramiento continuo de la calidad. La evaluación interna se convierte en un instrumento esencial
para conocer las fortalezas y oportunidades de mejoramiento.